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viernes, 25 de enero de 2013

LA CHICA DE AL LADO







      
Me considero un tío medianamente normal. Ni guapo ni feo. Ni alto ni bajo. Tampoco penséis que soy de los majos. Eso es lo peor que te puede decir una tía. Cuando le pareces majo, pasa a la siguiente. Podrías ser su amigo perfecto, su hombro en el que llorar… pero no finjáis, ¿A quién le gusta ser el pagafantas? Te dejas tus ahorros en invitaciones para que se vaya con el primer idiota que se le cruza. ¡Esa lección la aprendí muy pronto!. Recuerdo la primera novia que tuve. Yo tendría doce años muy bien llevados. Vamos, que aparentaba mis catorce primaveras, cosa que me enorgullecía. Lucía tenía sus quince bien dotados. Pero más que su chico era su comercio. Si le quería ver el tirante del sujetador, tenía que gastarme toda la propina de los domingos en chicles de melón para que se pasara todo el santo día mascándolos. Creo que por eso nunca me besó. Estaba demasiado ocupada haciendo globitos. Así que juré que no me pasaría nunca más. Odiaba que me dijeran mis amigas que era un bocazas. Que siempre estaba chuleando y presumiendo que no llegaría la chica que me dijera lo que tenía que hacer. Y así apareció Marta. Me volvía loco. Era una morenaza de ojos negros con unas curvas impresionantes. Y así empecé también a separarme de todos mis amigos y, por supuesto, de mis amigas. Esos movimientos de caderas no me dejaban pensar con claridad. La universidad llevaba su nombre. Pero todo se acabó con la llegada del verano. Vale que me gustara, vale que me saltara las clases por ella, vale que la acompañara a las rebajas… pero, ¿pedirme que no me fuera de vacaciones a mi pueblo? Por ahí si que no pasé. Y con la misma fuerza con la que apareció se esfumó. Eso sí, me dejó convertido en una piltrafa. No me apetecía salir de fiesta, ni jugar al fútbol, ni conocer a otras tías… mis amigos estaban hartos de mí. Pero apareció Laura. La chica que me enseñó a vestirme, a conjuntarme con su ropa, a ser cool, a hablar con propiedad, a separarme aún más de mis amigos y a ser más pelele que antes. Recuerdo una noche de fiesta en un pueblo. Estaba pidiendo en la barra del bar dos copas y el niño de al lado tenía un Fanta en la mano y rebuscó entre sus monedas para pagarla. ¿Un pagafantas? ¿En eso me había convertido? ¡Será una broma! Fui hacia Laura que me miraba con cara de perro al verme con las manos vacías. Le dije que si quería beber que se lo pidiera ella, que si quería ser fashion que se mirara al espejo y que si quería un muñeco que se pasara por ToysRus. Después de eso juré que me pasaría sólo el resto de mi vida. De esta forma llegó mi época selectiva. No me conformaba con cualquier cosa. Tenía que ser atractiva, interesante, inteligente, divertida, atrevida, graciosa, llevarse bien con mis amigos y enamorarse de mí, pero aún más de mi pueblo. Os lo podéis imaginar, me pasé cinco años con rollos de una noche. Si no bajaba mi listón estaría sólo el resto de mi vida. Pero no estaba dispuesto. Mis amigas me decían que me había vuelto muy atractivo. Tenía ese aire de hombre infranqueable, de solitario, de bohemio. Me pasaba horas apoyado en la barra del bar. Observaba todo lo que ocurría. Pude ver como mis amigos caían poco a poco en mi misma trampa, con esas novias insoportables que querían ser siempre el centro de atención. Y la vi. Después de tantos años la miré de verdad. Irradiaba felicidad. Esa felicidad verdadera que pocas veces se ve. Sus ojos iluminaban el bar y esa sonrisa perfecta no me dejaba apartar la mirada. Sus movimientos eran alegres, risueños, acompasados. Y mi corazón se aceleraba por momentos. Giró su mirada y me vio. Captó el momento. Notó como la observaba. Toda mi vida la había tenido a mi lado. Mi amiga, mi confidente. Nunca la había visto de esa forma, como una mujer. Pero lo era. Y la quería sólo para mí.

4 comentarios:

  1. Ooohhhh qué bonita historia.[Creo que me he enamorado de ese chico bohemio que describes jejeje]. [Pakanda]

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  2. siento decirte que es fruto de la imaginación... pero ya sabes... tal vez lo tengas al lado!!!!

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  3. Oohhhh .... No se por que pero este no lo habia leido y ahora que estoy en el descanso me he puesto a ello...
    Muy chulo!!!

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  4. Gracias Sara! Me siento como el del Telediario de Tele5...gracias Sara! Mis mas fervientes seguidoras ;)

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